lunes, 29 de abril de 2013

MANUEL GOLD, el tímido.

Sin glamour pero con talento
Manuel Gold se define como actor, aunque no descarta dirigir alguna vez. Eso sí, tiene que ser una producción audiovisual ya que en el teatro lo que quiere hacer es actuar.
Manuel Gold se define como actor, aunque no descarta dirigir alguna vez. Eso sí, tiene que ser una producción audiovisual ya que en el teatro lo que quiere hacer es actuar.
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Tiene 27 años y, aunque no parezca, es recontra tímido. Pero sobre el escenario se despoja de la vergüenza. Manuel Gold es uno de los jóvenes actores peruanos más carismáticos y también uno de los más chamberos.
Texto: Nilton Torres V.
Fotografia: Juan Pablo Azabache.

Cuando Manuel Gold Pérez tenía 15 años no solo era tímido, sino un inepto con las mujeres. Es más, mientras todos sus patas tenían enamorada, él se conformaba con ser el mejor amigo de las chicas de su barrio. Ellas le contaban sus problemas amorosos y le confesaban qué chicos les gustaban. Él odiaba eso, sobre todo porque más de una vez le tocó hacer de mejor amigo de la muchacha de la que estaba templadazo.
Esa sensación de tribulación adolescente y choteo perpetuo le sirvió, con los años, para darle forma al personaje que hoy interpreta sobre el escenario: el miope y timorato Allan Félix, cuyo máximo anhelo es tener el jale de Humphrey Bogart (interpretado por Pietro Sibille) con las mujeres.
“Sueños de un seductor” se llama la obra que Gold protagoniza –hasta el mes de junio– en el Teatro Larco de Miraflores. Sentado en una de las butacas de esta sala, el actor confiesa  que a sus 27 años sigue siendo tímido y nada seductor, aunque ha ido ganando confianza. El resultado es la novia que lo acompaña desde hace dos años y a quien conquistó no precisamente por su cuerpazo o su labia.
“El sentido del humor es una gran arma. Cuando empecé a salir con mi novia nos reíamos mucho. Así que si no eres elegante, no sabes usar palabras bonitas o eres poco agraciado, como yo, hazla reír. El humor puede suplirlo todo”.
Y buen humor es lo que le sobra a este actor que en su haber tiene 21 obras de teatro, tres películas aún no estrenadas, varias series de televisión y un par de comerciales, entre ellos la publicidad de un  banco en el que el salía cantando aquello de “Es fin de mes, pagaron ya…”. Un comercial que, para su desdicha, se volvió muy popular y no solo lo obligó a verse en la tele varias veces al día, sino también a pasar por la experiencia de estar en un bar y que un borracho le suplicara que le cante la bendita cancioncita.
Un personaje llamado Manuel Gold
Manuel empezó a actuar cuando estaba aún en el colegio. Estudió la carrera de negocios, trabajó en una empresa en el área de recursos humanos, luego pasó a contabilidad y terminó en el almacén. Allí se dio cuenta de que eso no era para él.
Se puso a estudiar Comunicación audiovisual, participó en las series “Los del Solar” y “Condominio S.A.”, hasta que en el 2007 llegó la experiencia que marcó un antes y un después: el taller de Roberto Ángeles. “Allí recibí mi formación oficial. Antes había hecho talleres pequeños, pero con Roberto es que aprendo a actuar en serio”.
Llegan los comerciales, la serie “Matadoras”,  más obras de teatro y más personajes. Incluido aquel que lo hace deambular por galas de estreno, cocteles y cuanto evento social ocurra en Lima.
Desde hace dos años, Manuel Gold es también uno de los ladinos reporteros del programa  “Polizontes” (Plus TV). “Ese que sale en la tele cochineando a los entrevistados y buscando que se metan con él, también es un personaje. De no ser así, sería el programa más aburrido del mundo”.
En la galería de personajes interpretados por el actor se cuentan un dibujo animado, un astronauta, un payaso callejero, una vaca y un chico irlandés, entre muchos otros.
La mayoría de sus roles son trabajados desde el humor, pero Manuel prefiere huir del encasillamiento y resalta también papeles dramáticos, como el de aquel cómico ambulante llamado Tripaloca, de la obra “A ver, un aplauso”.
“Definitivamente hay personajes más demandantes que otros, y otros más placenteros con los que no sufres tanto. Y eso no depende de si la obra es una comedia o un drama. Para mí lo fundamental es actuar”.
Quiere ser Julio Ramón
Manuel Gold dice que ser actor no es tan elegante ni glamoroso como se cree. Más cuando realmente estás decidido a vivir de este oficio, determinación que en su caso le ha demandado no decir nunca no a cuanto papel le han ofrecido. Aunque ahora vive tranquilo, ya que la chamba como Polizonte le da cierto respiro.
“Es una bendición tener un sueldo fijo al mes. Te tranquiliza y no estás como loco buscando una obra o un papel en alguna serie”.
Por eso de lo que queda de este año, aunque ya tiene comprometida su participación en una obra para niños (“Los fabulata”) y otra en la que interpretará un rol dramático (“Falsarios”), se ha planteado tomarse las cosas con más calma y darse tiempo para él y su vida personal.
Pensar en su futuro es algo que no se le da muy bien, por eso prefiere estar atento a lo que se le vaya presentando en el día a día, pero, por si las moscas, lanza un aviso, casi, de servicio público: si alguna vez a alguien se le ocurre hacer una obra sobre Julio Ramón Ribeyro, por favor, que lo llamen inmediatamente.
“Me encantaría hacer de Julio Ramón. Lo admiro desde el colegio, me he leído todos sus cuentos. No sé si lo interpretaría mejor que cualquier otro actor, pero a mí me gustaría hacer de él. Además, creo que tengo el biotipo: soy flaco y fumo, aunque no tanto como él”.

FUENTE: http://www.larepublica.pe/07-04-2013/sin-glamour-pero-con-talento



















































































































































domingo, 28 de abril de 2013

ASU MARE...la película.


El (otro) padre de la criatura



En medio del fénomeno ¡Asu Mare!, todos hablan de Carlos Alcántara, pero pocos reparan en la solvente labor cumplida por el director de la película, Ricardo Maldonado. El hombre del comercial Peru - Nebraska tiene más de una historia que contar.
Texto: Óscar Miranda .
Fotografía: Milko Torres y archivo de Tondero Producciones
Fue en abril de 2011, el día en que filmaron la escena del sheriff, en Peru, Nebraska.  Carlos Alcántara debía acercarse a convidarle un plato de picarones al jefe policial del pueblo. ‘Cachín’ arrancó con la energía muy alta, con un sombrero en la cabeza y soltando su rollo canchero y de barrio, y entonces Ricardo Maldonado, director del comercial, sintió que eso no era lo que estaba buscando. Lo llamó a un lado y conversaron. Le dijo que quería verlo más a él que al personaje. Que no intentara ser gracioso porque haciendo menos lograba que sucedieran más cosas. Y así fue. ‘Cachín’ se acercó de nuevo al sheriff y esta vez lo hizo con su gracia natural, sin excesos, cambiándole las donas por los picarones e invitándolo a chuparse los dedos. La escena terminó siendo una de las más divertidas y recordadas del comercial. Pero la cosa no quedó allí.
Esa noche, en el hotel de Peru, en el que se alojaban el equipo de producción y los embajadores de la Marca Perú, ‘Cachín’ se acercó a Maldonado. “Oye compadre, hay una cosa de la que quería hablarte”, le dijo. Le contó que a Miguel Valladares, productor de su unipersonal ¡Asu Mare!, se le había ocurrido hacer una película basada en su show. “Y la verdad es que hoy que hemos filmado juntos he recordado lo bien que nos llevamos”.
Alcántara y Maldonado ya habían trabajado en varios comerciales playeros de una marca de cervezas y se sintieron muy cómodos haciéndolo. Ahora, ‘Cachín’ quería que dirigiese su película.
El director lo escuchó con interés y le dijo que lo pensaría. Y después de algunas dudas, cuando vio la entusiasta recepción del comercial, el carisma del actor y el cariño que le tenía la gente, lo decidió. “Lo llamé y le dije: juntémonos”.
¡Asu Mare! ya ha pasado a la historia del cine peruano. Hasta el último viernes, ocho días después de su estreno comercial, había sido vista por más de 1 millón 100 mil personas, una cifra jamás imaginada por nadie, ni siquiera por sus creadores. Todo el mundo habla de la película y, sobre todo, de su protagonista, Carlos Alcántara. Pero muy pocos han reconocido el trabajo de Ricardo Maldonado, el tipo que hizo que la historia de ‘Cachín’ –convertida en un guión por Alfonso Santistevan–, llegara a las pantallas con notable solvencia.
Maldonado es uno de los más importantes directores de publicidad del país. Ha hecho más de 900 comerciales en 18 años de carrera y ha ganado 35 premios internacionales y 50 nacionales, entre ellos tres Leones de Bronce del Festival Internacional de Creatividad de Cannes y cuatro veces el premio a Mejor Director de Perú en El Ojo de Iberoamérica. Hasta antes de esta película su mayor éxito había sido el comercial Perú - Nebraska. Un comercial –en realidad, un documental de 15 minutos– que encantó dentro y fuera del país.
Una idea osada
Cuando la alcaldesa de Peru, Nebraska, recibió la carta de unos publicistas peruanos que querían filmar en sus calles, pensó que eran unos estafadores y se quedó esperando la segunda carta en la que seguro le pedirían que depositara dinero en una cuenta bancaria. Maldonado y la gente de Young & Rubicam tuvieron que recurrir a la sucursal de la agencia en Nueva York para que la convenciera, y esta lo logró solo a medias. Ella temía que por destacar la riqueza cultural del Perú los realizadores caricaturizaran a su pueblo. Solo cuando vio el comercial terminado, meses después, se quedó tranquila.
La idea era simple: un grupo de peruanos ilustres visita un pueblo de Norteamérica llamado Peru para enseñarles a sus habitantes lo que significa ser peruano. Llevan comida, bebidas, música y la alegría y el sabor de los nacidos en esta tierra. “La idea era muy osada y muy bonita, simplemente no había que cagarla a la hora de ejecutarla”, dice Maldonado, riendo, en un ambiente de su productora, Cine 70. Cuenta que filmó el comercial en cinco días, dirigiendo a un equipo de 70 personas, con técnicos que había jalado del mundo del surf ("buscan la forma de que algo se vea bien aun cuando no tienen recursos"). En cuanto el comercial salió, fue un éxito. Se convirtió en un viral en las redes sociales y en el principal referente de la Marca Perú. Ganó cerca de 30 premios de publicidad en el ámbito internacional, incluyendo dos Leones de Cannes. Un año después hizo otro comercial de la Marca Perú sobre una ciudad llamada Loreto, en Italia, también aplaudido.
“Siento que Perú – Nebraska fue el proyecto que más me enseñó. Fue el campo de aprendizaje que ha hecho posible ¡Asu Mare!”, dice Maldonado. “Perú – Nebraska es una comedia melancólica. Y ¡Asu Mare! también lo es”.
Mejor no filmar
Poco después de que el director entró al proyecto, Alfonso Santistevan se hizo cargo del guión y se entregó a la difícil tarea de convertir un show de stand up comedy en una narración lineal que tuviera clímax. Maldonado aportó lo suyo. “Cuando me enteré de esta anécdota de que lo estafaron dije ‘esa caída es mi Acto 3’. Yo quería un acto final triste, que hiciera que ‘Cachín’ también se equivoque. Okey, lo estás queriendo, lo quieres más, lo quieres más y de repente hace cosas con las que no estás de acuerdo... pero se levanta y lo vuelves a querer otra vez. Eso es teoría cinematográfica”.
A la hora de filmar, el publicista decidió reducir el tiempo dedicado al 'Cachín' adolescente, interpretado por Santiago Suárez, porque entendió que no podía tener una película sobre la vida de Alcántara sin mostrarlo en pantallas. Dice que eso le ha costado algunas críticas pero que fue mejor así.
Maldonado dice que siempre fue un convencido de que se debía incluir los stand up en la cinta, tema sobre el que no todos en el equipo estaban de acuerdo. Para él era claro que había episodios que contados por 'Cachín' eran mucho más poderosos que siendo actuados. La escena de la fiesta, por ejemplo.
La noche anterior a la filmación de esa escena –'Cachín', junto con su amigo 'Culich', se cuelan en una fiesta, saca a bailar a una chica y le canta en un 'inglés' muy particular–, el director no podía dormir. "Decía ¿qué me pasa, qué me pasa? Y entonces me di cuenta de que nada de lo que habíamos ensayado ese día funcionaba". En un intento por incorporar la dinámica del stand up a la escena, Maldonado había probado haciendo que Alcántara actuara y en cierto momento mirara a la cámara y le hablara al público (como en la película Alfie). Pero no, no resultaba.
La mañana siguiente, lo primero que hizo fue llamar al actor. "Compadre, ¿sabes qué? No filmemos esto, hagamos stand up de esta parte". 'Cachín' aceptó encantado. "Él también se había sentido inseguro de la escena", cuenta el realizador, sonriendo. "Al verme me abrazó y me besó".
La decisión demostró ser correcta. En el cine, cuando 'Cachín', en vez de actuar el baile, lo cuenta, el público se viene abajo de tantas risas.
Sí al apoyo estatal
¿¡Asu Mare! demuestra que el cine comercial es el camino? "Para nada", responde Maldonado. "No pretendemos que esta película sea un primer paso hacia nada ni estamos mostrando un camino. Lo único que hicimos fue lo que necesitábamos hacer para que esta historia funcionara. Para que fuera una película divertida, no pretenciosa, y para que fuera taquillera".
El director cree que el apoyo del Estado a los proyectos cinematográficos debe mantenerse. "Tiene que existir todo tipo de cine en el Perú. Organizaciones como Dicine y el circuito independiente tienen que seguir, no me parece que lo comercial le quite a lo independiente, para nada. El hecho de que haya más cine comercial va a hacer que haya más cine independiente".
Después de posar para las fotos, Maldonado recibe una llamada del productor, Miguel Valladares. "Ayer (jueves) la han visto 90 mil personas", cuenta tras colgar. "Qué bestia, es una vaina inmensa, yo todavía no lo puedo creer". Antes del estreno, él le tenía tanta fe al filme que apostó con Valladares un almuerzo a que la película llegaría a los 800 mil espectadores. Ahora creen que podría llegar a los 2 millones. La apuesta aún no ha sido pagada pero Maldonado piensa cobrarla. Ese almuerzo, seguramente, tendrá el sabor del éxito.
 Fuente: http://www.larepublica.pe/21-04-2013/el-otro-padre-de-la-criatura

Cine populachero, ¡ay, fo!

Ni bien se supo que Asu mare, la película de Carlos Alcántara había vendido 35 mil entradas en su preventa –y, claro, mucho antes de saberse que, en su estreno, convocaría a la increíble cifra de 152.045 espectadores, llevándose de encuentro a los anémicos vampiros de Amanecer Parte 2, que tenía el récord con 142 mil espectadores–, y ya salieron los aguafiestas de siempre a escupir en la sopa: que eso es cine chatarra, que está hecho al gusto del vulgo, que el unipersonal era mejor, que ojalá el cine serio tuviera el mismo apoyo, que deberíamos ser como los argentinos y los mexicanos que tienen su buen cine financiado por Estado y bla bla bla bla.
Incluso en el gremio cinematográfico, en lugar de hacer una fiesta nacional por semejante éxito, el comentario fue tibio, como para cumplir con las formas. Porque, para muchos de ellos, una película de corte popular no se puede comparar con las obras de arte que hacen algunos bajo el paraguas de cine de autor. ¿¿¿Cine al gusto de las mayorías??? ¡¡¡Aggg!!! ¡¡¡Qué bajo hemos caído!!!
Los mismos que lloran ayuda del Estado para hacer películas que luego ven veinte personas (porque la gente es ignorante, pues), menosprecian la película de Alcántara como un producto intrascendente y hasta nocivo para la “construcción” de un auténtico cine nacional.
Asu mare es, ciertamente, una película hecha para vender. Producto absoluto del marketing, no tiene pretensiones artísticas y sí todos los elementos para dar en el blanco del gusto popular: además del increíble carisma de Cachín, junta a los inolvidables actores de ‘Pataclaun’, cuenta con una historia testeada en los exitosos unipersonales de Alcántara, apela a tópicos muy populares de nuestra historia reciente, y es dirigida por la gente que hizo los spots de Marca Perú. Por si fuera poco, ha contado con el millonario auspicio de una inmensa transnacional como Brahma, que asumió todo el gasto de la promoción y un lanzamiento a lo grande. Ojo, eso sí, los placementes son un poquito exagerados: está bien que Brahma la banque, pero tampoco es un infomercial, ¿no?
Quienes critican Asu mare olvidan que el buen cine argentino que adoran no se construyó sobre el subsidio del Estado –que llegó mucho después–, sino que se forjó, fuerte y robusto, sobre los lomos de las gatitas de Porcel y las lágrimas de Libertad Lamarque, así como el buen cine mexicano de hoy se alimentó de las edulcoradas y simplonas películas de Cantinflas, Pedro Infante y Sara García. Ellos construyeron el gusto de sus compatriotas por el cine hecho en casa, en un lenguaje que entendían, con personajes que les resultaban cercanos y con argumentos que, más que pretender culturizarlos a la fuerza, les brindaban historias de evasión fácil y de diversión masiva.
Muchos de nuestros cineastas no entienden que lo que va a construir el cine nacional no es la plata de los contribuyentes, sino el gusto del público,  y el público del cine, aquí y en la China, antes que nada quiere divertirse. Más de una vez he oído decir a más de un amigo cineasta que el verdadero cine no debe bajar al nivel de la masa, sino “hacerla subir” a su altura, por lo que no se deben hacer concesiones. En otras palabras: el que no entiende mi cine culto, que se joda.
Lástima que, por esa actitud, el peruano haya dejado de apoyar a su cine (el último taquillazo fue Pantaleón y las visitadoras, de Pancho Lombardi) y haya tenido que optar por los taquillazos extranjeros de dudosa factura, mientras muchas buenas películas han pasado inadvertidas por culpa del prejuicio de que el cine peruano es aburrido y lento.
El gran aporte de Cachín no va por el lado de la calidad –algo muy opinable siempre–, sino por abrir trocha para que el peruano vuelva los ojos a su propio cine. Tal vez, en un futuro, los hoy exquisitos fans del cine de autor le hagan un monumento, porque gracias a él –y a los otros que vendrán– hubo gente que, por fin, se interesó en sus inteligentísimas y crípticas obras de arte.
FUENTE: http://www.larepublica.pe/columnistas/palos-de-ciego/cine-populachero-ay-fo-13-04-2013

El éxito de ¡Asu mare!

Es por el personaje
 Carlos Cotler, cineasta peruano.
La gran acogida de la película nacional ¡Asu Mare! no va a significar el inicio de la industria cinematográfica peruana, la película sí será un gran referente por el éxito en la taquilla. El marketing y la publicidad ayudan, pero no es un punto de partida; el éxito se debe a que el personaje central, Carlos Alcántara, es reconocido y aprobado por el público nacional, tiene una gran trayectoria en el teatro y la televisión; el estilo del stand up comedy que presenta ha tenido un gran recorrido por diferentes ciudades. El costumbrismo no tiene pierde, como ejemplo tenemos ‘Al fondo hay sitio’ con gran éxito en la pantalla chica;  además, se ha dado una identificación primaria del público con su época. No atrevería a decir que a partir de ¡Asu Mare! las películas comerciales serán bien recibidas por el público peruano. Se han presentado en las salas peruanas películas de este corte que no han tenido respaldo. El éxito es relativo y el público nacional es plural.

Se debe al marketing
 Gabriel Quispe, integrante de Apreci.
El éxito de ¡Asu Mare! nos lleva a analizar la forma y el fondo del cine peruano. Se debe reconocer la necesidad de que los cineastas no solo deben enfocarse en el contenido del filme o el lado artístico, sino también tener en cuenta la publicidad y el marketing; si se quiere llegar al éxito sorprendente de la cinta de Alcántara, con 152 mil espectadores en su día de estreno, se debe delegar esta labor a un equipo especializado. A mi parecer, luego de ¡Asu Mare!, se podría entrar a una nueva etapa. En julio se estrenará la película ‘Cementerio general’, y si logra una asistencia de, digamos, unas 500 mil personas, que sería un buen resultado, estaríamos hablando de una consolidación del cine comercial peruano. Este fenómeno, que no tiene por qué enfrentarse al cine más personal, sino convivir con él, debería ser apreciado por las autoridades y así agilizar el proyecto de Ley del Cine y el Audiovisual Peruano, que está estancado en el Ministerio de Cultura desde hace un año.
FUENTE:  http://www.larepublica.pe/columnistas/punto-de-vista/el-exito-de-asu-mare-20-04-2013
El siguiente link es para ver la película.
http://www.youtube.com/watch?v=H80yoNaycrI





sábado, 20 de abril de 2013

JOSÉ MARÍA ARGUEDAS EN LA SECUNDARIA

No he podido copiar directamente el video, por ello solo he copiado el link. Espero que lo disfruten.
http://www.youtube.com/watch?v=1UQYfioDFUI&feature=youtu.be
Actuaron:
GONZALES MARTEL, Marleni del primero K, hizo el papel de papá.
ARIRAMA PEZO, Eduar del tercero K, hizo el papel de director del colegio San Luis Gonzaga de Ica
HUIHUA PAREDES, Treysi Elizabeth del tercero K, hizo el papel de amiga
MANZA TABOADA, Elizabeth del tercero K, hizo el papel de amiga
SANTA CRUZ JARA, Stefany Martha Edith del tercero K, hizo el papel de Pompeya                    

SALAZAR HURTADO, Judith del 4to H, hizo el papel del joven José María Arguedas
GOMEZ LIZARME, Leslie Kimberly, del 4to H, hizo el papel de profesora.

El teatro se realizó en la clausura del 2012. Disculpen algunos yerros involuntarios del quien los dirigió pero sé que lo hizo con todo su esfuerzo a igual que los alumnos que sacrificaron horas y horas de sacrifico y dedicación para dedicarles algo de nuestro inmortal vate.








El nobel Gabriel García Márquez había escrito en una oportunidad que su obra cumbre CIEN AÑOS DE SOLEDAD lo había corregido doce veces. Este modesto guión aun no tiene la cantidad de correciones del laureado colombiano pero intento darle la pulida necesaria.
Este teatro es el que ganó en su categoría a nivel UGEL 04, 2013 y esperamos ganar a nivel DREL Lima. Anhelo, con el triunfo, cantar aquel estribillo que nos identifica a todo arguedino de corazón.
Los que actuaron son:
FLORES CASTRO, Lesly Elizabeth (5to.H) Hizo el papel de Directora.
GOMEZ LIZARME, Leslie Kimberly (5to. H) Hizo el papel de Profesora y alumna
MORALES SALCEDO, Edvin Patrick (5to H) Hizo el papel de Papá, profesor y alumno
SALAZAR HURTADO, Judith Jacqueline (5to H) Hizo el papel del joven Arguedas
SANTA CRUZ, JARA, Stefanny Martha Edith (4to J) Hizo el papel de Pompeya
Espero que lo disfruten.

sábado, 30 de marzo de 2013

PAUL MARTIN, reflexiones.


En ‘Vacaciones en Grecia’.

Paul Martin, un papá a prueba de balas

 
Reconocido actor da vida al patriarca de la familia Berkinson Meier en miniserie que ya se ha ganado la preferencia de los televidentes por las noches.
Renato Arana Conde.
La miniserie ‘Vacaciones en Grecia’ sigue liderando el rating. ¿Dónde crees que radica su éxito?
Es un todo, es el elenco, la producción, el ritmo con el que se cuenta la historia, y eso se traduce en el resultado final.
En la historia eres Martín Berkinson, el patriarca de una familia que se fue a la ruina por engaños…
Él es un personaje muy bacán. Tiene valores muy sólidos y su familia está sobre su fortuna, entonces no se le acaba el mundo cuando sucede eso. Otro de repente habría estado al borde del suicidio. Si está con la familia, va a salir adelante.
Es diferente a lo que te hemos visto hacer en TV últimamente.
En ‘Mi amor, el wuachimán’ mi personaje (Agustín Yrigoyen) era un desgraciado, sin escrúpulos. Pero es interesante porque uno como actor quiere que a sus personajes les pasen cosas. Y, si bien en mi personaje se vive este cambio, su siguiente punto de quiebre tendrá lugar por el episodio dieciocho o veinte. Antes de ese segundo quiebre, Martínestaba llevando la situación “normal”, tratando de salir adelante. A más quiebres, mejor para mí...Por eso dicen que los personajes más desgraciados, locos, que tienen emociones más extremas, son los más ricos.
¿Se cambia la percepción que se tiene de los ricos en ‘Vacaciones en Grecia’?
¡Esa es la idea! Porque en realidad hay de todo como en la misma vida: hay ricos que no han pisado un pueblo joven y viceversa. Lo interesante es acceder a todo, y como actores lo que más necesitamos es no solo pasearnos por diferentes zonas, sino emociones. Puedes ir a un bar diplomático como acudir a un prostíbulo. Una cosa es simular como si fueras malo en una novela y otra cosa es ser un desgraciado hijo de tu madre en una escena.
¿’Vacaciones...’ rompe con lo establecido en cuanto a miniseries por la temática?
Sí, pero en realidad creo que todo ya está escrito. La clave es la forma cómo se cuente. Todas las historias que se ven son historias anteriores que han sido modificadas. Tiene que haber algo sumamente original para que se diga: “¡Esto nunca se ha hecho antes!”.
Hablabas líneas arriba de pasar por diversas emociones como actor. ¿Cuál ha sido la situación extrema a la que te has sometido para darle verosimilitud a un personaje?
En 1989 hice la telenovela ‘Kiatari: Buscando la Luna’, en la que mi personaje era una adicto a la pasta básica de cocaína y me fui con un amigo, que es policía, a la zona de Río Seco de Barranco, donde se vendía pasta. Yo estaba con pelo largo y una barba de seis meses, se me veía con una pinta de pastrulo. Esta experiencia fue muy bacán porque podías vivir lo mismo que esa gente...Obviamente no fumamos.
Ese es el método Stalivnasky, ¿cierto?
Es el mismo método que propone partir de uno mismo, nuestra verdad. Si tienes una escena de carcajada te puedes voltear segundos antes, cerrar los ojos y decirte una frase absurda que te haga reír...o pensar en una situación dolorosa para una escena dura.
¿Esto hace que se te dificulte sacudirte el personaje de encima?
No, yo creo que los actores tenemos esa capacidad de mudar rápidamente. Incluso uno llega a hacer varios personajes a la vez cuando se hace teatro o televisión a la vez.
Hemos visto colegas apoyando el ‘No’ a la revocatoria a Susana Villarán. ¿Qué te parece esto?
Creo que es válido que cada uno exprese lo que siente. Yo no estoy de acuerdo con la revocatoria pese a que el trabajo de Villarán se empezó a ver tarde. Los primeros seis meses fueron para cuestionar a Castañeda y como que fue tiempo perdido en lo que le debió tocar a fiscalización y no a ella. Después empezó a perderse las pilas, obviamente se dice que la gente de Castañeda está detrás para moverla porque de repente es una venganza política.
¿No te animarías a apoyar tu posición?
(Piensa). Ahora no porque estoy full, metido en muchas cosas. Si creo en algo muy fuerte, quizá sí.
Se cuestiona el apoyo de muchas figuras (que apoyan a Villarán) con las cuales el ciudadano de a pie no se identifica.
No sé quiénes están mucho a un lado o al otro, lo que sí te puedo decir es que Lima puede perder mucha plata por eso…y creo que hemos tenido alcaldes peores que Susana Villarán. 

martes, 26 de marzo de 2013

DÍA MUNDIAL DEL TEATRO.


VANESSA TERKES.


Vanessa Terkes

Vanessa Terkes, actriz.

Más que una ex. Actualmente graba una serie en la que encarna a una Mama Ocllo moderna, participará en un cortometraje mudo y evalúa propuestas de Colombia. Además, se pronuncia sobre su ex Roberto Martínez.
Janet López Gonzales.
¿Cómo te has preparado para interpretar a una periodista gráfica en la serie ‘Hora 18’?
–Estuve una semana con los periodistas de ‘Reporte Semanal’. Mi personaje se llama Cori, que significa oro. Ella es atrevida, avezada y decide investigar la problemática de los lavaderos de oro en la selva peruana y la esclavitud de los nativos. Con ese propósito se da cuenta de que mucha gente del gobierno está metida en toda esa mafia. La serie está chévere, toca la leyenda de Manco Cápac y Mama Ocllo y se supone que mi personaje representa a Mama Ocllo en la época actual. El actor colombiano que trabajará en la serie representará a Manco Capac pero aún no sé quién es.
¿Este es tu primer acercamiento al periodismo?
Sí, aunque a mis 24 años pensé en ser periodista. No hace muchos años me di cuenta de que era actriz. Estuve en ‘Torbellino’, ‘Boulevard Torbellino’ y ‘Travesuras del corazón’ porque me llamaban para castings. Pero a los 24 años decidí estudiar una carrera, escogí periodismo, luego reflexioné y ahí me di cuenta de que mi carrera era la de actriz. Fue entonces que decidí irme a México. A partir de esa fecha comienzo a evaluar cada personaje y a tratarlo de una manera distinta.
¿De ahí en adelante cómo evalúas tu carrera?
Mientras uno le ponga mente, corazón y fuerza a lo que hace, las cosas siempre van a ir bien. Siento que ahora tomo las cosas más en serio. Con la novela ‘La Tayson’, una nueva generación que yo dejé de ver me conoció y creo que se creyeron el personaje. Muchos piensan que tengo 24 años y por eso hasta chicos de 21 me persiguen en la calle.
¿Y ahora cuáles son tus metas como actriz?
Mis metas son hacer lo que me provoque en actuación, permitirme escoger los personajes que quiero. No llegar al extremo de aceptar un personaje porque no tengo plata.
¿Está en tus planes volver a radicar en México?
El 21 viajo a México para renovar mis papeles con Televisa y regreso el 4 de abril. Les diré que estoy haciendo la serie y tengo otro proyecto de un cortometraje mudo en Lima, lo cual me encanta, y que además tengo una propuesta para hacer una serie en Colombia pero no sé qué pase. No descarto la posibilidad de trabajar allá o quedarme acá. Yo voy detrás de los personajes interesantes. No sé qué va a ser de mi vida pero me estoy preparando para todo.
FUENTE: http://www.larepublica.pe/17-03-2013/vanessa-terkes-persigue-el-programa-propio